Servicio Nacional del Adulto Mayor

Reinserción

La delincuencia es un problema complejo y mutifactorial que puede ser abordado de múltiples formas, incluyendo estrategias de control policial / judicial, mejoramiento de condiciones urbanas para reducir las oportunidades para el delito (prevención situacional), programas sociales focalizados en población que presenta más riesgo de involucrarse en actividades ilícitas (prevención social), y programas que faciliten la reinserción social de la población penal tras el cumplimiento de la condena, a fin de prevenir el riesgo de reincidencia.

El departamento de Reinserción Social de la Subsecretaría de Prevención del Delito, se dedica al desarrollo y ejecución de programas de reinserción social diseñados para la reducción de la reincidencia en delito. A diferencia de otros programas de reinserción social de carácter asistencial, orientados a ayudar a la población penal y a sus familias, pero que no se preocupan de evaluar la reincidencia de los usuarios, nuestras iniciativas de apoyo a personas con antecedentes penales buscan reducir la ocurrencia de nuevos delitos. De esta forma, se asegura que los servicios y beneficios entregados a la población penal, en realidad produzcan un beneficio para toda la sociedad chilena: más seguridad.

Para hacer este trabajo, nuestro departamento se coordina con otras instituciones que desarrollan programas de prevención y reinserción social. Se preparan diseños de programas innovadores, creados para reducir la reincidencia. Se gestiona el financiamiento de dichos programas desde la Subsecretaría de Prevención del Delito, que luego se transfiere a la institución que ejecutará el programa, a través de un convenio de colaboración financiera. Finalmente, la ejecución del programa cuenta con un apoyo técnico intensivo de nuestro departamento, el cual incluye la selección del personal que ejecutará el programa, la capacitación técnica permanente de este personal, supervisión del proceso de implementación, la fiscalización de la ejecución presupuestaria, y la evaluación del logro de objetivos.

 

Descripción general del problema 

En Chile, existen fuentes de información oficial que dan cuenta de una importante cantidad de personas que están participando de actividades delictuales. Por una parte, Carabineros de Chile reporta de 35.000 a 50.000 procedimientos anuales de detención y/o conducción niños, niñas y adolescentes a unidades policiales por haber cometido alguna acción transgresora de la ley penal. Este antecedente da cuenta de una población especial. Si bien muchos niños sólo cometen unas pocas acciones transgresoras durante su infancia y adolescencia, sin que esto derive en que se transformen en delincuentes, en otros casos las primeras acciones transgresoras se van consolidando en el tiempo, derivando en una trayectoria delictual.

La interrupción oportuna de trayectorias delictuales es una importante herramienta para la prevención del delito. Por una parte, cada niño/a o adolescente que presente un perfil de alto riesgo delictual, que sea tratado oportunamente, y que deje efectivamente la senda delictual, obtiene beneficios para sí mismo y para su familia, debido a que mejora sus oportunidades de integración social, de terminar sus estudios, de encontrar un empleo, y de formar una familia sin el riesgo de ser condenado o de, eventualmente, perder muchos años de su vida en la cárcel. Por otra parte, la sociedad también se beneficia de este cambio, porque un potencial infractor de ley, que de no haber recibido ayuda oportuna habría dedicado su tiempo a cometer delitos y a causar daño a las personas o a la propiedad, se transforma en una persona productiva que contribuye al desarrollo del país.

Otro dato importante es que en Chile existe una elevada cantidad de población penal. Hay más de 100.000 personas condenadas por delitos, aproximadamente la mitad de ellos cumple su condena en la cárcel. Se estima que cerca de 60.000 personas al año terminan de cumplir su condena. Estas personas requieren volver a sus comunidades, para vivir con sus familias y encontrar un empleo, pero esta tarea se hace difícil debido a que quedan con antecedentes penales. No hacer nada para ayudar a esta población, sólo contribuye a aumentar el riesgo de que sigan cometiendo más y más delitos. Por tal motivo, una prioridad de la Subsecretaría de Prevención del Delito es desarrollar programas para facilitar la reinserción social y laboral, y para reducir el riesgo de reincidencia.

 

Evidencia empírica 

Existe amplia evidencia internacional respecto a cómo reducir el riesgo de reincidencia en población que ha cometido transgresiones y/o delitos. Esta evidencia ha sido producida a través de dos a tres décadas de investigación científica acerca de qué factores deben ser abordados para reducir el riesgo de reincidencia, y qué intervenciones son más efectivas para lograr este propósito.

En síntesis, las intervenciones sociales y psicológicas deben ser especializadas y altamente estructuradas. Los servicios deben orientarse a las personas de más alto riesgo delictual porque (contrario a lo que dice el sentido común), son las que obtienen mejores resultados de esta intervención. Además, los programas deben concentrarse en la calidad del servicio que prestan, y apoyar a los usuarios en forma flexible e integral.

 

Áreas de trabajo de la unidad

El Departamento del Reinserción Social tiene equipos que se especializan en temas que requieren distintos abordajes. Por una parte, hay un equipo de profesionales dedicado al desarrollo y ejecución de programas de reinserción social y laboral para personas adultas, que colabora estrechamente con el Ministerio de Justicia y Gendarmería de Chile; y por otra parte hay un equipo dedicado al desarrollo y ejecución de programas para la prevención del delito en población infanto-juvenil, que colabora con el Ministerio de Justicia, el Servicio Nacional de Menores, el Ministerio de Desarrollo Social y Municipalidades.

 

Transferencia de conocimiento

El desarrollo de programas de buena calidad, basados en evidencia empírica internacional de resultados, ha obligado al departamento de Reinserción Social a establecer contactos con importantes organizaciones extranjeras y personas expertas en la materia, lo cual ha permitido obtener información y conocimiento respecto a qué intervenciones funcionan, cómo se pueden adaptar a la realidad chilena, y cómo se puede evaluar de manera confiable el riesgo de reincidencia para seleccionar adecuandamente a la población beneficiaria de estos proyectos.

En el marco de este proceso, el Departamento ha acumulado conocimiento y experiencia sobre buenas prácticas en desarrollo y evaluación de proyectos, entre otras materias. Para optimizar el uso de este conocimiento en el marco de la ejecución de proyectos y programas, el Departamento de Reinserción Social dedica mucho tiempo a la capacitación de otros equipos profesionales de la Subsecretaría de Prevención del Delito, de profesionales de otros servicios públicos relacionados, y de los equipos ejecutores de los programas. También se emiten informes periódicos de procesos y resultados que permiten diseminar los aprendizajes de las experiencias piloto de reinserción social.

 

Ejecución de proyectos 

Actualmente se ejecutan tres programas:

  1. Vida Nueva: Programa de prevención para población infanto-juvenil, en colaboración con Carabineros de Chile, Municipalidades, Ministerio de Justicia, Servicio Nacional de Menores y Ministerio de Desarrollo Social. El programa se propone instalar en ocho comunas piloto de la región metropolitana un sistema de gestión para la atención oportuna y adecuada de niños, niñas y adolescentes que estén experimentando vulneraciones de sus derechos o que estén participando de acciones transgresoras de ley. El aporte de la Subsecretaría de Prevención del Delito consiste en disponer equipos de evaluación del nivel de riesgo delictual de la población transgresora para derivarla al servicio de tratamiento acorde a su perfil. Este mismo equipo también coordina una mesa comunal de gestión de casos que permite compartir información y solicitar el apoyo de servicios municipales de educación y salud, entre otros. Finalmente, la Subsecretaría de Prevención del Delito también aportará, a contar del año 2012, equipos comunales para la implementación de Terapia Multisistémica, uno de los programas líderes en el mundo en materia de prevención del delito. Este servicio se orientará selectivamente a la población que presente mayor riesgo delictual.

  2. Reinserción social: Programa de prevención de la reincidencia en adultos. Se ejecuta en cuatro unidades penales (Colina I, Colina II, CP Valparaíso y El Manzano), beneficia a 900 personas, y se dedica a ofrecer tratamiento psicosocial altamente estructurado a personas con medio a alto compromiso delictual. Además, se establecer coordinaciones en la unidad penal para que la población acceda a nivelación de estudios y tratamiento del consumo de drogas (si se requiere). También se dispone de talleres de artesanía en cerámica, vitrales y vitrofusión, los que funcionan como una instancia de apresto laboral. Finalmente, el programa incluye equipos de psicólogos y trabajadores sociales en medio libre, que permite seguir apoyando a los usuarios cuando obtienen beneficios de salida controlada al medio libre.

  3. Reinserción laboral: Programa de capacitación y colocación laboral para 840 personas que están próximas al cumplimiento de su condena en cárceles del país. Por una parte, el programa apuesta a un fuerte incremento de la empleabilidad mediante el análisis de competencias laborales, la capacitación y la colocación en empleos dependientes. Por otra parte, el programa incluye una intervención psicosocial especializada, que permite identificar y reducir condiciones de riesgo de reincidencia en delito. 

 

Encargado del área

Jefe Departamento de Reinserción Social: Rodrigo Pantoja

Coordinación equipo reinserción social adultos: Gonzalo Guzmán

Coordinación equipo de prevención en población infanto-juvenil: Cecilia Tijmes.